A aquellos que están pensando abandonar la idea de ser ilustrador les contaré una historia real de Glenn Miller:
Glenn Miller y su orquesta estaban aterrizando en un aeropuerto pequeño en una noche horrible de nieve y viento , en un aterrizaje forzoso fueron a parar a un campo fuera de la pista y tuvieron que caminar con los instrumentos hacia el aeropuerto, llenos de barro, mojados , tiritando , llegaron a una casa y acercándose a la ventana vieron una escena digna de Norman Rockwell, unos padres con dos niños jugando, riendo, con el fuego en la chimenea y a punto para una esplendida cena. Uno de la banda se dirige al resto y les dice:"Yo no sé como la gente puede vivir así".
;-)
